Medios digitales y el pluralismo en los medios de Chile

Medios digitales y el pluralismo en los medios de Chile

Por Nicolás Del Valle O.

Publicado 12 de Enero 2015, El Ciudadano.

Luego del encuentro de la Sociedad Interamericana de Prensa en octubre del año recién pasado, la presidenta Michelle Bachelet mencionó la importancia de una prensa responsable, independiente y comprometida con la democracia, sobre todo, cuando hablamos de países que se encuentran en procesos de cambio como en Chile. Los medios de comunicación en democracia cumplen múltiples roles. Colaboran en la formación de las opiniones y percepciones de todos los ciudadanos, pero también exponen las opiniones desde la sociedad civil hacia el gobierno a través de la instalación de temas, posturas y puntos de vista en la esfera pública. En países poco democráticos, los medios terminan siendo puntas de lanzas de grupos políticos y económicos, aparatos que reproducen versiones reducidas del mundo, o ahogados sin poder transmitir libremente por la censura estatal. En democracia es deseable que las diferentes voces y puntos de vista se manifiesten en el espacio público, como también que existan medios independientes que reflejen la participación de los ciudadanos. Entonces, la intervención de la presidenta de la República invita a reflexionar sobre la situación en Chile ¿Con qué tipo de medios de comunicación contamos en nuestro país? ¿Cuál es la calidad de la información que transmiten los medios?

Por mucho tiempo se ha repetido en Chile que la concentración de la propiedad y el control es el rasgo principal de la situación de la prensa escrita. En el caso de la televisión, es la homogeneidad de los contenidos y formatos lo que se pone en relieve. Las situación de los medios radiales revela el problema de la concesión del espacio radioeléctrico y los pocos espacios para las radios comunitarias. De lo que no sabemos mucho aún es sobre los medios digitales en nuestro país. Además de unos pocos documentos de investigación, no se tiene un estudio panorámico de la cuestión en Chile. Los medios digitales son los “más jóvenes” de los medios de comunicación de masa. Junto con ellos los avance en los índices de sociedad de la información, aumento de la alfabetización digital, el uso de dispositivos inteligentes y la participación en redes sociales, dibuja un cuadro interesante. Teóricamente los nuevos medios digitales tendrían mayor facilidad para consolidarse como espacios de política democrática, haciendo ciudadanos capaces de decir lo que piensan públicamente sin miedo a represalias, que puedan difundir sus ideas en igualdad frente a otros que tienen mayores recursos, y que deseen informarse con contenidos diversos. Sin embargo, queda por constatar esto con la realidad social de los nuevos medios digitales.

Actualmente, varias organizaciones, equipos e investigadores han avanzado en el estudio del pluralismo en los medios, pero se han centrado en la investigación de las audiencias y los estudios de mercado, además de dedicarse generalmente a los medios tradicionales como la televisión, las radios o los periódicos impresos, sin poner demasiada atención en los medios digitales. De las iniciativas públicas que consisten en el fomento del estudio del pluralismo, se tiene al Consejo Nacional de Televisión CNTV que realiza estudios para velar por el pluralismo en la televisión y con el Fondo para Estudio del Pluralismo en el Sistema Informativo Nacional de la Comisión Nacional de Ciencia y Tecnología CONICYT. Sólo este último tiene en sus tópicos el estudio de los medios digitales. No obstante, sin una agenda de investigación clara en el campo de las comunicaciones, la política y la academia, las iniciativas públicas y privadas representan esfuerzos particulares sin mayor coordinación. En cuanto a los medios digitales, lo más cercano sobre el caso Chileno es el reporte publicado el año 2012 en el marco de la iniciativa global Mapping the Digital Media de la organización internacional Open Society Fundation que ha incluido un total de 56 países a lo largo de todo el mundo. En este estudio se incorporan una gran gama de medios digitales chilenos como televisión, radio y diarios digitales, sin realizar un estudio acabado de estos últimos.

Además de esto, en términos generales la precaria evidencia con la que se cuenta, indica que la realidad de los medios digitales sigue exponiendo ciertos grados de concentración y precariedad que pueden ser detectados en el nivel de producción de contenidos, influencia en las audiencias, financiamiento y modelos de negocios, composición técnica de los equipos, entre otros temas. Por esta razón, preguntas sobre el fomento de nuevos medios digitales, mejor calidad del periodismo ciudadano y la renovación en la legislación acorde a la era de la información, resultan urgente para enfrentar la era digital. 

Junto a esta iniciativa de registrar los medios digitales a nivel global, se pueden identificar una serie de otras iniciativas de organizaciones internacionales interesadas en la relación entre la política y las comunicaciones. Las mediciones o formas de captar la situación de los medios en cada país, promoviendo la libertad, la diversidad y la desconcentración para una mejor democracia, tienen como objetivo producir datos liberados para activistas que ejercen presión desde la esfera pública, académicos de las comunicaciones y las ciencias sociales, hacedores de política pública que definen las políticas de las telecomunicaciones, y la ciudadanía en general interesada en la calidad de los medios que informan a todo un país. Dentro de estos índices cabe destacar los Indices de Censura, de libertad de expresión y de lalibertad de prensa que son aplicados regularmente generando datos que pueden ser seguidos en el tiempo y comparados entre diferentes países. En esta misma línea, la mayor innovación política fue la iniciativa europea sobre un Monitor de Pluralismo en los Medios de la Unión Europea. En octubre de 2014 hemos conocido los primeros resultados del “escaner europeo” para la protección y promoción del pluralismo en los medios que apuntan a identificar los riesgos al pluralismo para así fortalecer la democracia. Este precedente de fundar monitores regionales o nacionales de pluralismo en los medios resulta una perspectiva interesante para la realidad política del país.

En general, Chile obtiene buenos puntajes en los índices de libertad de medios, aunque suscite pequeños problemas; sin embargo, cuando se habla de concebir no sólo la libertad de los medios sino el “pluralismo” que involucra participación social y política, diversidad de puntos de vista, y una distribución equitativa del poder de los medios, las voces ciudadanas avizoran un mal diagnóstico. En Chile, la participación ciudadana en los medios de comunicación, en su gestión y producción de los contenidos es sumamente baja, incluso en aquellos medios que tienen las capacidades tecnológicas para ello (medios digitales). Asimismo, en términos estructurales no se cuenta con una estrategia nacional de medios de comunicación que promueva la existencia de medios comunitarios e independientes que permitan la cohesión social, la participación ciudadana y la información autónoma de los ciudadanos. Esta falta de estrategia puede ser reflejada en la ausencia de un consejo nacional de medios de comunicación que vele por el pluralismo en los medios. Lo más cercano a eso es el CNTV que sólo se preocupa por una sola familia de los medios de comunicación: la televisión.

La innovación política y técnica que ha significado la creación del Monitor de Pluralismo en los Medios en Europa, sobre todo por el gran debate que concitó y el desarrollo que investigadores realizaron en el campo de conceptual y metodológico, debe ser observado con atención. Primero, para aprender los aciertos y errores, pero sobre todo para no replicar el modelo al pie de la letra y ser presos de sus preocupaciones. El debate por el derecho a la comunicación está por venir en la sociedad chilena, para lo cual se requieren visiones informadas que participen en el debate público y que definan una regulación de las comunicaciones que promueva un diálogo democrático que implique un reparto equitativo de quienes participan en la esfera pública. Por lo demás, instala el precedente de la importancia política de las mediciones y los conceptos utilizados para elaborar soluciones institucionales a los problemas detectados.

La iniciativa Europea de crear instituciones comunes para discutir qué entendemos, cómo medimos y cuáles son las políticas sobre la comunicación, ha sido recientemente apoyada por UNESCO para América Latina, cuestión no menor al pensar a Chile en el contexto regional. ¿Necesitamos una institución independiente que analice y evalúe la situación de los medios de comunicación? ¿Cuál es la situación de la institucionalidad de las telecomunicaciones? ¿Hay igualdad de acceso y participación en el sistema de medios en Chile? Son algunas preguntas que tenemos que hacernos como investigadores, políticos, periodistas y ciudadanos en general. La creación de un monitor nacional de pluralismo en los medios en Chile podría ser el punta pie inicial para un largo debate sobre el derecho a la comunicación que incluya los contenidos y las condiciones estructurales del sistema informativo en su totalidad. Seguir las indicaciones UNESCO y mirar al Monitor Europeo puede dar pistas de próximos caminos a seguir.

En días que aparecen intentos de re-actualizar la normativa de medios de comunicación, lo que cabe preguntarse es si como país estamos aprovechando las condiciones técnicas para producir relaciones sociales más libres, donde cada uno de los ciudadanos y ciudadanas pueda expresar públicamente sus pareceres, donde todos participamos del reparto igualitario del sentido a través de comparecer con otros.

* El autor es Profesor visitante, University of New South Wales (Australia)  e Investigador de la Universidad Diego Portales.

Nicolás Del ValleEl Ciudadano

Fuente: http://www.elciudadano.cl/2015/01/12/138560/medios-digitales-y-el-pluralismo-en-los-medios-de-chile/

Publicación de nuevo documento de trabajo sobre el Pluralismo en los Medios Digitales en Chile

Publicación de nuevo documento de trabajo sobre el Pluralismo en los Medios Digitales en Chile

Recientemente se ha publicado el artículo número 7 de la Serie de Documentos de Trabajos “Documentos CAIP” del Centro de Análisis e Investigación Política (www.caip.cl). Este es un trabajo en borrador escrito la primera mitad del año 2014 en mi estancia de investigación en la University of New South Wales UNSW, Sydney Australia.

Pluralismo en la agenda política de los medios digitales escritos en Chile: apuntes de investigación

En el documento se presentan parte de los avances de investigación del estudio “Pluralismo en la agenda política de los medios digitales escritos en las regiones V, VIII y Metropolitana”. Se aborda el pluralismo en los medios desde una discusión teórica (como se piensa), metodológica (cómo se mide) y política (cómo fomentamos y regulamos) con el objetivo de exponer un sentido de pluralismo que cruza el sistema informativo nacional, las agendas políticas de los medios, las líneas editoriales y la percepción de los propios agentes que participan en las comunicaciones. Para ello se discutirá someramente el concepto de pluralismo desde la ciencia política y los estudios de comunicación, introduciendo los componentes de libertad en los medios, diversidad de los medios, participación en los medios y distribución del poder comunicativo. En un segundo momento, se presentan los diferentes tipos de indicadores que vuelven operativo el concepto que se entiende por pluralismo en los medios. Finalmente, se rescata algunos elementos para la medición del concepto aplicado a la realidad de los medios digitales escritos.

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Pluralismo en las radios y la política de medios en Chile

En los últimos meses la discusión sobre cuotas de contenido musical chileno en las radios del país ha aumentado por el advenimiento de la votación en el parlamento. Mientras que los representantes de las radios junto al ex Presidente Sebastián Piñera y el ex ministro de cultura se han opuesto a la propuesta, músicos chilenos y personeros de la coalición de gobierno luchan por la promoción de la música chilena a través de una cuota de 20% en las parrillas programáticas. En términos públicos se enfrentan los artistas y las radios, músicos asociados en la Unión Nacional de Artistas (UNA) y la Sociedad Chilena de Derechos de Autor (SCD) versus la Asociación de Radiodifusores de Chile (ARCHI). Esta lucha ha sido remarcada las últimas semanas con el mensaje transmitido en las radios del país “la música chilena debe fomentarse y difundirse, no imponerse”.

Las radiodifusoras arguyen que es una imposición que vulnera la libertad de las líneas editoriales que definen el perfil de los contenidos transmitidos, como también que puede resultar en un mal negocio para aquellas radios que pierdan audiencias por haberse alejado de los contenidos que los consumidores deseaban escuchar. Si una radio se define editorialmente por transmitir música anglo y se ve en la obligación de transmitir música chilena, puede perder sus audiencias ávidas de consumir música en inglés. Este argumento ha sido rebatido por Carolina Tohá en El Mostrador año 2011: ” también es música chilena (…) un tema de Victor Jara interpretado por Metallica”, justificando cómo la ley entrega espacios de autonomía editorial. Por otro lado, las radios califican esta medida como una “imposición” arbitraria; sin embargo, difícilmente puede calificare de esta manera cuando es un proyecto de ley discutida y razonada de manera democrática en nuestro parlamento sobre un bien público finito, el espacio radioeléctrico, que pertenece a todos los chilenos. Quizás el único argumento que no ha sido debidamente rebatido es la posible merma económica a partir de proyecciones.

Pues bien, los argumentos de las emisoras no terminan siendo convincentes o persuasivas al momento de apelar a la libertad de las empresas para transmitir contenidos, pues se lucra con el espacio radioeléctrico, porque en su argumentación dan prioridad a los consumidores (audiencias) en vez de los ciudadanos representados en el parlamento y porque prefieren abogar por las posibles pérdidas económicas y no por la distribución equitativa de los contenidos nacionales y extranjeros. Detrás de esta lucha de argumentos, sean persuasivos o no, se está disputando un conjunto de valores que cada una de las partes supone como válidos y capaces de ser aceptados por todos los demás, pero que no son explícitos y que deberían serlo para aclarar el debate y definir una política de medios pluralista.

El pluralismo en los medios de comunicación

El Centro de Analisis e Investigación Política, con un proyecto del fondo de pluralismo en el sistema informativo nacional de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica, ha aportado algunos elementos al debate sobre el pluralismo en los medios de comunicación. Los medios de comunicación son una pieza fundamental de un sistema político democrático, sobre todo considerando a las radios que son percibidas como los medios más confiables por parte de la ciudadanía.

En las sociedades pluralistas los sistemas informativos y de medios de comunicación deben estar distribuidos equitativamente en términos de propiedad y control de los medios, en cuanto a los recursos y capacidades que tienen los medios en comparación a otros, y en los grados de influencia en la sociedad. Un sistema concentrado donde sólo algunos tienen las capacidades y recursos para emprender un medio de comunicación e incidir en las audiencias, no es pluralista. De igual modo, los medios de comunicación deben representar diferentes intereses, ideas y realidades propios de cada sociedad, diversidad de temas tratados, posturas y líneas editoriales de medios y pluralidad de los géneros, formatos y soportes con los que se transmite la información. Un sistema de medios monocromático que reduce la pluralidad de puntos de vista y modos de expresión tampoco sería pluralista. Pero también el sistema debe contemplar garantías para la libertad de difundir ideas y opiniones de manera organizada, sin interferencia externa de los poderes como los económicos y políticos. En este sentido se debe apelar a la libertad en la existencia de más medios de comunicación independientes, en las garantías para expresar y discutir las opiniones públicamente y para organizarse y emprender nuevos medios de comunicación. Un sistema que no permite fundar nuevos medios, donde se castiga la independencia y permanecen prácticas antidemocráticas como la censura y las presiones a periodistas no es un sistema informativo pluralista. Finalmente, el pluralismo en los medios supone que las audiencias puedan incidir en los contenidos de los medios de comunicación gracias a los espacios de participación y plataformas que permiten establecer relaciones simultáneas y horizontales con las audiencias, haciendo del periodismo ciudadano y las audiencias productoras de información. En suma, el pluralismo en los medios debe ser distribuido, diverso, libre y participativo.

Así puestas las cosas, en el debate sobre las radios mientras unos apelan al reparto equitativo del poder comunicativo y la diversidad como reconocimiento de la cultura nacional (agrupaciones de artistas nacionales), otros apelan a la libertad de cada uno de los agentes difusores y a la participación de las preferencias de las audiencias en la definición de las parrillas programáticas (agrupación de radios). La libertad en términos de autonomía y libertad de expresión de las radios es un elemento fundamental del pluralismo democrático, pero también una distribución equitativa de los contenidos y el espacio radial, y el reconocimiento de culturas que aportan a la diversidad de la sociedad. Ahora bien, en cualquier caso, la concentración del control y la propiedad de las radios, su relación de dependencia respecto de industrias como la discográfica y publicitaria, y la prioridad de las ganancias por sobre la garantía de un pluralismo en los medios, son amenazas para la democracia.

Todos los valores y principios en juego tienen sentidos más complejos que los supuestos por los agentes que se enfrentan. Tener claridad sobre ellos no solo ayudaría al entendimiento y la comunicación sino además permitiría formular una política de medios de comunicación que tenga como su principio rector el pluralismo.

Abordar el debate de manera integral: el objetivo de una política democrática de medios.

Un país pluralista es una sociedad en la cual progresivamente los individuos se vuelven autónomos respecto de los principios impuestos por las familias y las costumbres, siendo cada vez más diversos y teniendo las garantías para expresar sus diferencias públicamente. Más aún, el pluralismo democrático requiere de un Estado que promueva la diferencia y la participación de la ciudadanía en el ámbito público pues al comparecer con otros los ciudadanos se tornan más íntegros y reflexivos, capaces de regir sus vidas de acuerdo a sus propios valores y principios. Esta es la idea que se encuentra detrás de los argumentos de los músicos y las emisoras, de los argumentos de las izquierdas y las derechas modernas. Este es el valor que es aceptado por todos y que en cada argumento se anhela. Libertad de las radios respecto del Estado, participación de las audiencias en las parrillas programáticas, distribución equitativa de la industria musical extranjera y la nacional, reconocimiento de la música nacional para la diversidad en los medios.

Independiente de quienes esgriman los mejores argumentos, fuera de quien salga victorioso luego de este proyecto de ley, queda claro que desde ambos lados no se aborda la cuestión integralmente. El 20% es un avance en el reconocimiento de nuestro patrimonio para la diversidad en los medios, para la participación de los creadores en los contenidos transmitidos, en la distribución de los contenidos musicales y en la libertad de los chilenos para expresar en las radios sus creaciones artísticas. Pero es insuficiente cuando se piensa holísticamente las dimensiones aquí expuestas. Si se desea un sistema de radios pluralista debería formularse políticas que promuevan radios comunitarias, comunales y digitales (de hecho recientemente se ha comunicado una alianza entre la asociación de músicos chilenos y las radios comunales por un 40% de música chilena). También queda fuera la discusión sobre la concentración en la propiedad y control de los medios reducidos en algunos grupos económicos, la diversidad de géneros, formatos y posturas, o la libertad de los ciudadanos de crear radios que promuevan puntos de vista minoritarios que colaboran al pluralismo. Hoy, en la era digital, donde los podcast y las radios on-line proliferan, el llamado es a pensar el debate de las radios en uno mayor: el pluralismo en los medios de comunicación en Chile.

http://realismovisceral.com/2014/03/pluralismo-en-las-radios-y-la-politica-de-medios-en-chile/

Oficialismo y oposición se enfrentan en la víspera del cambio de mando

A horas de que Michelle Bachelet asuma la Presidencia, la UDI apuntó a las diferencias internas que existen en la Nueva Mayoría y la oposición cuestionó el envío de proyectos de ley “a última hora”. Mientras, ambos sectores afinan los últimos detalles para la ceremonia de este martes.

Faltando pocas horas para que el Presidente Sebastián Piñera transmita el mando a Michelle Bachelet, la actual administración desarrolla sus últimas actividades y el nuevo gobierno afina los detalles de su llegada a La Moneda.

El Presidente Piñera asistió este domingo a la ceremonia de cambio de mando del Ejército, en la Escuela Militar, pero los movimientos de traspaso ya se iniciaron. El primero en abandonar su cargo fue el subsecretario de Interior, Rodrigo Ubilla, y su sucesor, el socialista Mahmud Aleuy, de inmediato comenzó a revisar información de todos los ministerios y las carpetas con actas de cambio de mando.

Sin embargo, el nuevo gobierno aún no completa su equipo. Se espera que este lunes se den a conocer los nombres de los 56 gobernadores y los 240 nominados para las secretarías regionales ministeriales.

La conformación del gabinete es uno de los puntos que ha cuestionado el oficialismo, que también ha apuntado a las diferencias que existen al interior de la Nueva Mayoría.

Así lo hizo el diputado UDI Ernesto Silva, quien subrayó las últimas controversias que han sostenido el Partido Comunista y la Democracia Cristiana: “Es una mirada moderada sobre Chile y otra que mira el país como lo mira el Partido Comunista. Sucedió lo de Venezuela, donde veíamos a la DC y al PC, y sucedió lo de la subsecretaria Echeverría, en que veíamos lo que decía una parte de la Concertación y lo que decía el PC. Nuestra preocupación es que, en ambas ocasiones, la Presidenta ha zanjado por el camino del PC”, señaló.

“Esperamos que esta mirada, que no creemos correcta, sea zanjada hacia el futuro, porque vienen nuevos debates. ¿Con cuál alma va a gobernar la Presidenta para el tema de la nueva Constitución? ¿Con lo que plantea el PC o lo que ha planteado otra parte de la Concertación?”, cuestionó Silva.

Por otra parte, el diputado DC Sergio Ojeda reprobó la serie de ceremonias e inauguraciones que ha protagonizado el Presidente Piñera en las últimas semanas y criticó el envío de proyectos de ley a pocos días de terminar su Gobierno: “Lo que no hizo en cuatro años, no lo puede hacer a última hora. Está enviando proyectos de ley y haciendo las cosas astutamente, para que digan que los proyectos los ingresó él o son obra de él. Nosotros vamos a continuar los que sean pertinentes y, los que no, quedarán ahí”, dijo.

En este contexto, el analista Nicolás del Valle, del Centro de Análisis e Investigación Política (CAIP), sostuvo que el Gobierno intenta cubrir la carencia de comunicación estratégica que tuvo durante los últimos cuatro años. Es decir, busca dejar un sello con iniciativas de ley propias de la centroderecha, para mantener vigencia en el Parlamento, con miras a una posible reelección.

Del Valle comparó ambas administraciones y dijo que Piñera se ha basado en el “éxito en los números”, pero debería considerar “no solo el balance macroeconómico, sino también otros indicadores cuantitativos y cualitativos, como el Índice de Desarrollo Humano”.

“Uno ve que Piñera ha hecho un buen trabajo y a Bachelet se le achaca que su gobierno anterior no logró buenos números. Creo que eso es muy relativo y está puesto en cuestión. El gran desafío de Bachelet es demostrar que no solo sabe hacer política y comunicar bien su mensaje, sino también que sabe lograr buenos números”, añadió.

Oficialismo y oposición se enfrentan en la víspera del cambio de mando

Carta al Director: Chocolate, maltrato animal y presidenciables

Chocolate, maltrato animal y presidenciables

Estimado Señor Director:

Las sociedades muchas veces muestran su mejor o peor cara de acuerdo a cómo tratan a los más débiles: sus niños, deficientes mentales, ancianos y animales. La crueldad o indiferencia hacia ellos es una prueba de la calidad normativa de una comunidad humana; así como el respeto a la diversidad lo es del grado de arraigo de la libertad entre ellos.

Lamentablemente, los casos de maltrato animal en nuestro país son parte del paisaje. Los perros envenenados en el centro de Punta Arenas llamaron la atención nacional. Hoy lo hace Chocolate, perro antofagastino que murió tras agonizar 2 días luego que desconocidos lo violaran y le introdujeran fierros y palos por el ano. No es el primer caso en la zona.

En nuestro país tenemos hoy el privilegio de poder hablar del desarrollo como una posta alcanzable. Como es sabido, desarrollo es más que PIB. Entre otros, debe implicar alguna consideración jurídica hacia los más débiles e indefensos. ¿Y quién más indefenso que los animales que, como Chocolate, apenas gozan de protección jurídica? Si nos comparamos internacionalmente con aquellos que vale la pena, estamos a años luz en lo que refiere al trato de los animales.

Estamos en época de elecciones –cuando los candidatos dibujan sus visiones de país. Invitamos a los/as candidatos/as a que se hagan parte de la discusión respecto al trato de los animales con proposiciones concretas. Es cierto, los perros no votan; pero los ciudadanos debemos juzgar el talante ético de quienes aspiran a dirigir y normar sobre nuestra sociedad.

Mariano de la Maza

Decano de Filosofía UC

Tomás Chuaqui

Director College UC

Diego Rosssello

Profesor Teoría Política UC

Alfonso Donoso

Profesor Filosofía Política UC

Daniel Loewe

Profesor Filosofía Política UAI

Gonzalo Bustamante

Profesor Filosofía Política UAI

Mauro Basaure

Profesor Sociología UNAB

Aldo Mascareño

Profesor Sociología UAI

Rodrigo Cordero

Profesor Sociología UDP

Ely Orrego

Cientista Política UC

Diego Sazo

Cientista Político CAIP

Nicolás del Valle

Director CAIP

Claudio Riveros

Profesor Ciencias Sociales UAI

Mathieu González

Cientista Político U. de Lovaina

María Isabel Retamal

Profesora de Economía UAI

Manuel Wellington

Profesor de Economía UAI

Felipe Schwember

Profesor Filosofía UAI

Francisca del Río

Profesora de Psicología UDP

Juan Ormeño

Profesor de Filosofía UDP

Nicolás Espejo

Profesor de Derecho U.Central

Daniel Chernillo

Profesor de Sociología Loughborough University

Cristóbal Bellolio

Profesor de Ciencia Política UAI

Susana Gazmuri

Profesora de Historia UAI

Eduardo Fermandois

Profesor de Filosofía UC

Elke Steckkoenig

Profesora Centro de Ética-Tübingen

Vanessa Kaiser

Profesora Ciencia Política-UC

Hassan Akram

Profesor Pensamiento Económico UDP

Fernando Larrain Aninat

Facultad de Economía UDP

David Altman

Ciencia Política UC